La Asamblea de las Regiones Europeas Vitícolas (AREV) ha participado en el «Grupo de Alto Nivel» organizado por la Comisión Europea, que ha tenido lugar este miércoles, en Bruselas. Representando a las regiones vitícolas europeas, la AREV ha reafirmado sus prioridades para combinar tradición e innovación frente a los desafíos del sector.
Durante su intervención, La AREV ha destacado varios ejes de desarrollo, entre ellos la importancia de la innovación digital y la viticultura de precisión, así como la integración de las nuevas técnicas genómicas (NTGs), promoviendo un desarrollo territorial sostenible mediante el uso de un observatorio accesible y adaptado a las necesidades del sector, que siga el ritmo de las evoluciones del consumo.
La AREV también ha subrayado la necesidad de una regulación ambiental equilibrada y de una simplificación de las restricciones administrativas a menudo redundantes. Se requiere una reflexión profunda para encontrar soluciones concretas a los problemas de las ventas transfronterizas, ya sean online o en tiendas físicas. Además, la AREV ha pedido un apoyo reforzado para la promoción del vino con el fin de garantizar la resiliencia y competitividad del sector frente a los desafíos económicos, climáticos y de consumo.
Bajo la dirección de la DG AGRI, la AREV propone un trabajo de coherencia con las DG Salud, Medio Ambiente y Comercio Internacional para adaptar las políticas a la realidad del mundo vitivinícola.
Propuestas clave de la AREV:
- Refuerzo de la próxima PAC integrando las particularidades de los sistemas de producción, como los viñedos en pendiente, y mejorando las herramientas de gestión de riesgos.
- Fomento de la innovación en los nuevos tipos de vinos y nuevas formas de consumo, incluidos los vinos naturales o los vinos con bajo contenido en alcohol.
- Armonización de las regulaciones respecto a la certificación de vinos orgánicos en Europa y Estados Unidos.
- Desarrollo de la viticultura de precisión mediante el uso de drones y otras innovaciones tecnológicas.
- Implementación de nuevas técnicas genómicas (NTGs) para una viticultura sostenible.
- Promoción del consumo interno y la exportación de vino, con programas más flexibles y simplificados.
- Oposición a una política masiva de arranque, abogando por herramientas que permitan adaptar la producción a la demanda, evitando al mismo tiempo la deslocalización de la viticultura hacia otros continentes.